Por la noche (día 19), tuvimos la extraordinaria oportunidad de comer un plato de tallarines caseros preparados por la madre de mi mujer. Además de ver como los elavoraba.
Un trabajo demasiado duro para mi gusto, pero no se puede poner pegas al resultado. Aderezado con un pizco de salsa picante y unas hierbitas del banchan... ñam ñam, delicioso...
Pd. Me pregunto como hubiese quedado a la carbonara, jejejejee.
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